Después de ganar a Balbi yendo cinco pelados, tocaba seguir el tortuoso camino hacia el play off de ascenso. 1 machada done, 2 more to go. Y la machada del día era nada más y nada menos que remontar el average que teníamos perdido con Hippo. Total: 22 puntitos de nada. El objetivo real era más bien ganar de uno, pero por apuntar alto que no quede, que de aterrizar siempre hay tiempo.
Todos sabemos lo que nos jugamos, así que se ven convocatorias nutridas por ambos lados, claramente favorecidas por ser última hora de un domingo por la tarde sin demasiados alicientes. Teníamos a Xan, a Cami, a Ángel, a Caki, a Dani, a JB, a Pablo, a Óscar, a Javi y, por fin, después de su largo exilio, a Pableto. Casi ni había sitio en el banquillo.
Y nos lanzamos a la pista. A veces pienso que si vemos muchos cambios nos relajamos y vamos como a medio gas. Tardamos un montón en carburar, y aunque movemos bien el balón en ataque, no conseguimos tiros cómodos. En defensa nos posicionamos bien para cerrar el rebote, pero nos falta hambre para salir a los tiros y dejamos muchas canastas fáciles. Así que sobrevivimos a base de las acciones individuales de turno y nos vamos al descanso casi en tablas. 21-22. Está claro que nos quedamos con que algo de 22 había que hacer.
En la segunda parte cambiamos un poco el chip y abrimos el campo hacia las esquinas, consiguiendo buenas sobrecargas y tiros liberados del otro lado. Empezamos a coger ventajas sobre los ocho puntos, que ya no soltaríamos hasta el final. En las últimas jugadas, hacen faltas para llevarnos a los tiros libres, pero estamos acertados y aumentamos un poco la ventaja.
12 arriba al final. Está claro que no llega al nivel machada, pero nos deja aún con alguna opción.
lunes, 4 de marzo de 2019
miércoles, 20 de febrero de 2019
Amenaza 48 - Deportes Balbi 43
Siempre rosmo cuando nos cae un partido a las nueve de la mañana de un domingo, pero voy a empezar a verlo casi como una buena noticia. Este finde tocó el sábado de tarde, o más bien de mediodía, porque a las 15:30 estaba programado el pitido inicial. No sé vosotros, pero esa es mi hora de comer. Y se notaba bien que no eran horas, porque por no haber no había ni canastas, que estaban pegaditas al techo durmiendo la siesta. Por algo sería.
Y estas cosas, como no puede ser de otra manera, pasan factura a la convocatoria, ya de por sí mermada por lesiones, sanciones y compromisos familiares. Duras negociaciones para presentar en la pista a Xan, Caki, Pablo y Óscar. El Rubén de la jornada fue para JB, que como baloncestista de pro no se enteró de que jugaba el Celta y apareció justito para el pitido inicial.
A Balbi todo esto se la debía de traer un poco al pairo, porque en ese banquillo había más gente que en la guerra. No los pude contar, pero diez al menos habría. Jóvenes y vigorosos. Sabíamos que iba a tocar sufrir y emplearse a fondo. La estrategia siendo cinco era bastante clara: jugar con cabeza, asegurar los pases y los tiros y medir mucho las faltas en defensa.
Como era de esperar, Balbi salió con defensa individual para cansarnos y meternos presión desde nuestro campo. En otras circunstancias, habría sido demoledora. Pero a pesar de la convocatoria tan corta, teníamos un equipo compensado y el manejo de balón de Caki y Xan, unido a la polivalencia de Pablo, hizo que pudiésemos atacar de forma ordenada. Aún así, jugamos incómodos y nos costaba bastante dar ese último pase a Óscar en la zona, que bregaba como un león la posición para no siempre tener premio.
La contrapartida estaba en defensa: sólidos y bien posicionados. Si medir las faltas tiene algo bueno es que te centras mucho más en defender con el cuerpo, buscando la posición y la antelación al rival. Y en cerrar el rebote, sobre todo en cerrar el rebote. Aún así, metimos varias manos tontas que nos dejaban un poco al límite de faltas para la segunda parte. Eso sí, llegamos al descanso seis arriba.
En el descanso sabíamos que la segunda parte iba a ser más durilla, teniendo en cuenta que las fuerzas ya iban un poco mermadas y que ellos iban a echar el resto. Y así fue, nada más empezar subieron un punto la defensa, apretando con una individual a campo entero de la que nos costaba un mundo salir. Pero ahí seguía Caki de dueño del balón, por lo menos hasta llegar al medio campo. Y ahí la defensa presionante empezó a mostrar su cara amarga: muchas faltas personales. Al ser muchos la cuenta particular no era preocupante, pero pronto entraron en bonus y más de la mitad de nuestros ataques acabaron en la línea de personal. Y ahí perdí la cuenta de los tiros libres que metió Caki, con un porcentaje espectacular y Pablo a la zaga.
Nuestra defensa seguía surtiendo efecto, cada vez más comedida por las faltas, pero firme en el rebote y en las líneas de pase. Y seguíamos con diferencias de ocho o nueve puntos en el marcador. Hasta que llegó el arreón. Un par de triples consecutivos, de esos bien punteados que duelen el cúadruple, y un par de pases mal dados hacen que se apriete el marcador. Lo de pases mal dados, entiéndase como que ya no daban las fuerzas para llegar como hay que llegar.
Sabíamos que este momento iba a llegar, y nos mantenemos en calma. En ataque ampliamos el campo y en defensa echamos el resto. Buscamos tiros cómodos y aprovechamos los tiros libres. Volvemos a recuperar la ventaja en el marcador. El final de partido es un poco loco y en medio del barullo se nos vuelven a acercar, pero la victoria ya no peligra.
Al final, cinco puntos arriba, uno por cada valiente que compareció. Voy a darle dos a Caki por asumir la responsabilidad del balón cuando más quemaba y sacar petróleo de los tiros libres cuando del aire ya no había nada que sacar. Otro para Pablo, que igual se hacía cargo del balón que del rebote. Otro para Xan, con sus dos triplazos y su canastón en el momento crítico tras hacer volar a tres defensores que espero ver en los highlights de la jornada. Y el otro para Óscar, todo el partido luchando por una posición a la que no llegaban los balones, palmeando todos los rebotes de los pocos tiros libres que no entraron. El que falló los dos tiros libres cuando más hacían falta se queda sin puntos, que se fastidie.
Y estas cosas, como no puede ser de otra manera, pasan factura a la convocatoria, ya de por sí mermada por lesiones, sanciones y compromisos familiares. Duras negociaciones para presentar en la pista a Xan, Caki, Pablo y Óscar. El Rubén de la jornada fue para JB, que como baloncestista de pro no se enteró de que jugaba el Celta y apareció justito para el pitido inicial.
A Balbi todo esto se la debía de traer un poco al pairo, porque en ese banquillo había más gente que en la guerra. No los pude contar, pero diez al menos habría. Jóvenes y vigorosos. Sabíamos que iba a tocar sufrir y emplearse a fondo. La estrategia siendo cinco era bastante clara: jugar con cabeza, asegurar los pases y los tiros y medir mucho las faltas en defensa.
Como era de esperar, Balbi salió con defensa individual para cansarnos y meternos presión desde nuestro campo. En otras circunstancias, habría sido demoledora. Pero a pesar de la convocatoria tan corta, teníamos un equipo compensado y el manejo de balón de Caki y Xan, unido a la polivalencia de Pablo, hizo que pudiésemos atacar de forma ordenada. Aún así, jugamos incómodos y nos costaba bastante dar ese último pase a Óscar en la zona, que bregaba como un león la posición para no siempre tener premio.
La contrapartida estaba en defensa: sólidos y bien posicionados. Si medir las faltas tiene algo bueno es que te centras mucho más en defender con el cuerpo, buscando la posición y la antelación al rival. Y en cerrar el rebote, sobre todo en cerrar el rebote. Aún así, metimos varias manos tontas que nos dejaban un poco al límite de faltas para la segunda parte. Eso sí, llegamos al descanso seis arriba.
En el descanso sabíamos que la segunda parte iba a ser más durilla, teniendo en cuenta que las fuerzas ya iban un poco mermadas y que ellos iban a echar el resto. Y así fue, nada más empezar subieron un punto la defensa, apretando con una individual a campo entero de la que nos costaba un mundo salir. Pero ahí seguía Caki de dueño del balón, por lo menos hasta llegar al medio campo. Y ahí la defensa presionante empezó a mostrar su cara amarga: muchas faltas personales. Al ser muchos la cuenta particular no era preocupante, pero pronto entraron en bonus y más de la mitad de nuestros ataques acabaron en la línea de personal. Y ahí perdí la cuenta de los tiros libres que metió Caki, con un porcentaje espectacular y Pablo a la zaga.
Nuestra defensa seguía surtiendo efecto, cada vez más comedida por las faltas, pero firme en el rebote y en las líneas de pase. Y seguíamos con diferencias de ocho o nueve puntos en el marcador. Hasta que llegó el arreón. Un par de triples consecutivos, de esos bien punteados que duelen el cúadruple, y un par de pases mal dados hacen que se apriete el marcador. Lo de pases mal dados, entiéndase como que ya no daban las fuerzas para llegar como hay que llegar.
Sabíamos que este momento iba a llegar, y nos mantenemos en calma. En ataque ampliamos el campo y en defensa echamos el resto. Buscamos tiros cómodos y aprovechamos los tiros libres. Volvemos a recuperar la ventaja en el marcador. El final de partido es un poco loco y en medio del barullo se nos vuelven a acercar, pero la victoria ya no peligra.
Al final, cinco puntos arriba, uno por cada valiente que compareció. Voy a darle dos a Caki por asumir la responsabilidad del balón cuando más quemaba y sacar petróleo de los tiros libres cuando del aire ya no había nada que sacar. Otro para Pablo, que igual se hacía cargo del balón que del rebote. Otro para Xan, con sus dos triplazos y su canastón en el momento crítico tras hacer volar a tres defensores que espero ver en los highlights de la jornada. Y el otro para Óscar, todo el partido luchando por una posición a la que no llegaban los balones, palmeando todos los rebotes de los pocos tiros libres que no entraron. El que falló los dos tiros libres cuando más hacían falta se queda sin puntos, que se fastidie.
jueves, 31 de enero de 2019
Amenaza 48 - Alcume Basket 40
¿Hay algo que dé más flojera que una tarde de domingo? Calles desiertas, película alemana en La 1 y la negra sombra del lunes planeando sobre tu cabeza. Pues para sacudirse la pereza no hay nada mejor que un paseíto por Teis antes de cenar. O al menos, eso debieron de pensar Xan, Caki, Cami, Ángel, Simón, JB, Pablo, Óscar y Javi. Dani se lo pensó un poco más, y le tocó protagonizar el "Rubén de la jornada" bajando las gradas de Teis con el partido empezado.
Enfrente, se presenta Alcume. En la memoria queda el partido de la primera vuelta, nuestra primera victoria de la temporada tras una remontada heroica en los últimos minutos. La consigna es no tener que llegar a esos extremos. Pero parece que no están por la labor, y empiezan más entonados que nosotros. El retraso acumulado hace que empecemos prácticamente en frío, y esto nos afecta mas. Se nota que vamos una marcha por debajo. Un par de penetraciones por no estar demasiado atento y un par de triples (uno de ellos a tabla) hace que nos pongamos por debajo en el marcador (14-8 o algo así a mediados de la primera parte). En ataque estamos bien colocados, pero falla la puntería.
Algo hay que hacer, así que cambiamos la defensa a individual. Nada como un poco de presión a todo campo para entrar en calor. Achuchamos un poco la subida de balón, subimos líneas, achicamos espacios, y conseguimos que les cueste mucho más anotar. Nos empieza a entrar alguna canastita de media distancia, cae algún contraataque después de robo de balón, y con eso enmendamos. 18-18 al descanso y partido nuevo.
En la segunda parte ya no hay excusas: el que no ha calentado es porque no ha querido. Mantenemos la defensa individual y ordenamos el ataque. Bien colocados, con pases fáciles y circulando el balón llegan las posiciones buenas para tirar. Y van entrando. Mención especial a los tiros a la media vuelta de Javi y a dos triplazos seguidos de Pablo cuando su defensa estaba más cerrada. Cogemos un poquito de ventaja, pero sin estridencias, 7 u 8 puntos.
No estamos demasiado acostumbrados a gestionar los cambios con una convocatoria tan nutrida, y sin las directrices de Marco hacemos todos a la vez. Entre el lío de buscar a tu defendido y posicionarte en ataque, bajamos el nivel, nos embarullamos y somos menos efectivos. Por otra parte, el partido se traba, saltan algunas chispillas y hay mucho parón. Se nos acercan en el marcador, y en ataque no encontramos bien las alternativas.
Menos mal que la segunda ronda de cambios funcionó un poco mejor, y la entrada en pista de Javi nos vuelve a dar puntos desde cerca y la de Dani, brazo biónico incluido y dopado con cocido, el triple que marca el punto de inflexión. Claramente injusto que el gancho se saliese de dentro. Ellos siguen anotando, pero mantenemos el tipo y llegamos ocho arriba al final.
Si hay que destacar algo en este partido, creo que fue la actuación coral, cosa rara en Amenaza. El control del tempo de Casi-Talis-Xan, la presión constante de Caki sobre el balón, los robos y contraataques de Cami, las penetraciones de Ángel para descolocar a la defensa, los tiros a media distancia de JB para abrir espacio, la brega de Simón para dar aire a los pívots, la media vuelta letal de Óscar pegado al aro, los rebotes en defensa de Javi, las cargadas de rebote en ataque de Dani o la amenaza exterior de Pablo fueron el conjunto de factores que consiguieron llevar una nueva victoria al casillero.
A seguir batallando
Enfrente, se presenta Alcume. En la memoria queda el partido de la primera vuelta, nuestra primera victoria de la temporada tras una remontada heroica en los últimos minutos. La consigna es no tener que llegar a esos extremos. Pero parece que no están por la labor, y empiezan más entonados que nosotros. El retraso acumulado hace que empecemos prácticamente en frío, y esto nos afecta mas. Se nota que vamos una marcha por debajo. Un par de penetraciones por no estar demasiado atento y un par de triples (uno de ellos a tabla) hace que nos pongamos por debajo en el marcador (14-8 o algo así a mediados de la primera parte). En ataque estamos bien colocados, pero falla la puntería.
Algo hay que hacer, así que cambiamos la defensa a individual. Nada como un poco de presión a todo campo para entrar en calor. Achuchamos un poco la subida de balón, subimos líneas, achicamos espacios, y conseguimos que les cueste mucho más anotar. Nos empieza a entrar alguna canastita de media distancia, cae algún contraataque después de robo de balón, y con eso enmendamos. 18-18 al descanso y partido nuevo.
En la segunda parte ya no hay excusas: el que no ha calentado es porque no ha querido. Mantenemos la defensa individual y ordenamos el ataque. Bien colocados, con pases fáciles y circulando el balón llegan las posiciones buenas para tirar. Y van entrando. Mención especial a los tiros a la media vuelta de Javi y a dos triplazos seguidos de Pablo cuando su defensa estaba más cerrada. Cogemos un poquito de ventaja, pero sin estridencias, 7 u 8 puntos.
No estamos demasiado acostumbrados a gestionar los cambios con una convocatoria tan nutrida, y sin las directrices de Marco hacemos todos a la vez. Entre el lío de buscar a tu defendido y posicionarte en ataque, bajamos el nivel, nos embarullamos y somos menos efectivos. Por otra parte, el partido se traba, saltan algunas chispillas y hay mucho parón. Se nos acercan en el marcador, y en ataque no encontramos bien las alternativas.
Menos mal que la segunda ronda de cambios funcionó un poco mejor, y la entrada en pista de Javi nos vuelve a dar puntos desde cerca y la de Dani, brazo biónico incluido y dopado con cocido, el triple que marca el punto de inflexión. Claramente injusto que el gancho se saliese de dentro. Ellos siguen anotando, pero mantenemos el tipo y llegamos ocho arriba al final.
Si hay que destacar algo en este partido, creo que fue la actuación coral, cosa rara en Amenaza. El control del tempo de Casi-Talis-Xan, la presión constante de Caki sobre el balón, los robos y contraataques de Cami, las penetraciones de Ángel para descolocar a la defensa, los tiros a media distancia de JB para abrir espacio, la brega de Simón para dar aire a los pívots, la media vuelta letal de Óscar pegado al aro, los rebotes en defensa de Javi, las cargadas de rebote en ataque de Dani o la amenaza exterior de Pablo fueron el conjunto de factores que consiguieron llevar una nueva victoria al casillero.
A seguir batallando
lunes, 14 de enero de 2019
Amenaza 49 - Ouxo 33
Y llega el primer partido del año. Ya pasaron los Reyes y toca estrenar esas zapatillas nuevas que nos trajeron (o esos gayumbos) Pero lo primero que hay que estrenar es el soporte del GPS para llegar al pabellón de Sárdoma. Por ir sobre aviso no mejora la cosa: frío y vetusto, siendo benevolente, con ese suelo de cemento que hace temblar las rodillas y unos aros que estallaban con cada tiro que no entra limpio. Tengo mis dudas que el hombre que estaba de mesa haya sobrevivido sin un brasero.
Aún así, la convocatoria es mejor de lo esperado: Caki, Pablo, Marco, Cami, JB, Óscar, Javi y Nando. Algunos en mejor condiciones que otros, eso sí hay que decirlo, pero todos con muchas ganas de darlo todo. O casi todo. O un parte. La victoria de Hound sobre Marrajos en el partido anterior nos mete presión para no quedar descolgados, así que salimos enchufados.
Jugada de tiralíneas, con Javi ganando el salto y Cami asistiendo a la carrera de Caki. Segunda jugada, robo y contraataque de Cami. Esto marcha. Tenemos ventaja de altura en la zona, con lo cual parece claro como tenemos que jugar. Pues no. Nos liamos de mala manera y no acabamos de carburar. Los puntos llegan, pero no tan rápido como deberían de llegar. Y en defensa no llegamos a los tiros. Volvemos a caer en el error de hacer todos los cambios a la vez, y en un pabellón tan frío se nota un poquito más si cabe. Errores en los pases, balones perdidos. Nos hace falta un triple en la última jugada de la primera parte para irnos uno arriba al descanso (21-20).
La reanudación cambia un poco el estilo. Empezamos a mover mejor el balón y conseguimos llegar a los hombre interiores. La efectividad no es espectacular, pero los rebotes en ataque nos dan segundas oportunidades y los puntos van llegando. Algún triple también cae. En defensa seguimos teniendo problemas con los tiros, así que las diferencias son cortas: cuatro puntos en el primer tiempo muerto, un poco antes de la mitad de la segunda parte.
Nos ponemos un poco más las pilas en defensa, subimos un poco las líneas y empezamos a robar balones, que acaban en carreras de Cami al contraataque. Vamos cogiendo un poco de ventaja. Ellos cambian la defensa a individual, y tras un primer ataque de patio de colegio, Pablo pide tiempo muerto por vergüenza ajena y nos asentamos.
A partir de ahí, el partido se resuelve en acciones individuales, con varias penetraciones de Caki que nos llevan a un resultado final que no refleja demasiado bien el devenir de la mayor parte del partido. Ahora a seguir, a ver si bajamos los turrones antes de que llegue el calor.
Aún así, la convocatoria es mejor de lo esperado: Caki, Pablo, Marco, Cami, JB, Óscar, Javi y Nando. Algunos en mejor condiciones que otros, eso sí hay que decirlo, pero todos con muchas ganas de darlo todo. O casi todo. O un parte. La victoria de Hound sobre Marrajos en el partido anterior nos mete presión para no quedar descolgados, así que salimos enchufados.
Jugada de tiralíneas, con Javi ganando el salto y Cami asistiendo a la carrera de Caki. Segunda jugada, robo y contraataque de Cami. Esto marcha. Tenemos ventaja de altura en la zona, con lo cual parece claro como tenemos que jugar. Pues no. Nos liamos de mala manera y no acabamos de carburar. Los puntos llegan, pero no tan rápido como deberían de llegar. Y en defensa no llegamos a los tiros. Volvemos a caer en el error de hacer todos los cambios a la vez, y en un pabellón tan frío se nota un poquito más si cabe. Errores en los pases, balones perdidos. Nos hace falta un triple en la última jugada de la primera parte para irnos uno arriba al descanso (21-20).
La reanudación cambia un poco el estilo. Empezamos a mover mejor el balón y conseguimos llegar a los hombre interiores. La efectividad no es espectacular, pero los rebotes en ataque nos dan segundas oportunidades y los puntos van llegando. Algún triple también cae. En defensa seguimos teniendo problemas con los tiros, así que las diferencias son cortas: cuatro puntos en el primer tiempo muerto, un poco antes de la mitad de la segunda parte.
Nos ponemos un poco más las pilas en defensa, subimos un poco las líneas y empezamos a robar balones, que acaban en carreras de Cami al contraataque. Vamos cogiendo un poco de ventaja. Ellos cambian la defensa a individual, y tras un primer ataque de patio de colegio, Pablo pide tiempo muerto por vergüenza ajena y nos asentamos.
A partir de ahí, el partido se resuelve en acciones individuales, con varias penetraciones de Caki que nos llevan a un resultado final que no refleja demasiado bien el devenir de la mayor parte del partido. Ahora a seguir, a ver si bajamos los turrones antes de que llegue el calor.
Marrajos 40 - Amenaza 33
Segunda jornada navideña, jugando con las uvas casi preparadas. Aún así, la convocatoria en Teis a última hora de la tarde, por no decir noche, es muy buena: Caki, Marco, Ángel, Pablo, Simón, Nando, Pableto y Javi. Y recién empezado el partido, y después de haberse jugado literalmente la vida para llegar, baja JB por las gradas en plan Rubén.
Por Marrajos sólo hay seis efectivos, con lo cual estamos en superioridad numérica e intentamos correr. Caen un par de contraataques al principio, pero pronto contrarrestan con su juego interior y se iguala la contienda. Y así fue durante casi toda la primera parte: bien en defensa pero irregulares en ataque, con un sistema muy caótico y poco acierto en el tiro. Igualdad en el marcador.
Hasta el final de la primera parte, en que dos minutos de despiste, en parte debidos a la acumulación de cambios simultáneos, hacen que nos caiga un parcial de casi 10-0 y vayamos al descanso 7 u 8 abajo. Tocaba remontar.
En teoría el cansancio debería de hacer mella en el rival, pero no se notaba mucho. Seguíamos bien en defensa, cerrando las líneas de pase, pero nuestros ataques fueron nefastos: mala colocación, tiros cómodos fallados, acciones de uno contra todos, ...
El marcador avanzaba en términos absolutos, pero la diferencia se mantenía estable. Cuando parecía que podíamos recortar un poco, volvíamos a caer en los mismos errores y no bajábamos de seis puntos. Por si fuera poco, no somos capaces de mantener la cabeza fría ante las decisiones arbitrales (dos de ellas por clamorosa ignorancia del reglamento por parte del trencilla) y entramos en la espiral de protestas que acaba con técnica y descalificante. Se acaba el tiempo y la moral está baja.
Peleamos hasta el final buscando alguna opción, pero no llega. Oportunidad de oro perdida para acomodarse en la tabla, así que tocará bregar hasta el final si queremos estar arriba.
Por Marrajos sólo hay seis efectivos, con lo cual estamos en superioridad numérica e intentamos correr. Caen un par de contraataques al principio, pero pronto contrarrestan con su juego interior y se iguala la contienda. Y así fue durante casi toda la primera parte: bien en defensa pero irregulares en ataque, con un sistema muy caótico y poco acierto en el tiro. Igualdad en el marcador.
Hasta el final de la primera parte, en que dos minutos de despiste, en parte debidos a la acumulación de cambios simultáneos, hacen que nos caiga un parcial de casi 10-0 y vayamos al descanso 7 u 8 abajo. Tocaba remontar.
En teoría el cansancio debería de hacer mella en el rival, pero no se notaba mucho. Seguíamos bien en defensa, cerrando las líneas de pase, pero nuestros ataques fueron nefastos: mala colocación, tiros cómodos fallados, acciones de uno contra todos, ...
El marcador avanzaba en términos absolutos, pero la diferencia se mantenía estable. Cuando parecía que podíamos recortar un poco, volvíamos a caer en los mismos errores y no bajábamos de seis puntos. Por si fuera poco, no somos capaces de mantener la cabeza fría ante las decisiones arbitrales (dos de ellas por clamorosa ignorancia del reglamento por parte del trencilla) y entramos en la espiral de protestas que acaba con técnica y descalificante. Se acaba el tiempo y la moral está baja.
Peleamos hasta el final buscando alguna opción, pero no llega. Oportunidad de oro perdida para acomodarse en la tabla, así que tocará bregar hasta el final si queremos estar arriba.
viernes, 28 de diciembre de 2018
Mar Ibérica 56 - Amenaza 35
No seré yo el que hable mal del ambiente navideño de Vigo, pero un desfiles de papanoeles en moto a golpe de sábado por la tarde no es de recibo. Y menos sin orden ni concierto, sin policías organizando el tráfico y sin ningún itinerario alternativo. Y eso sumado al despropósito de la primera jornada navideña hizo que a las 17:28 sólo hubiese dos fantasmas calentando en al cancha de Teis: Pablo y Caki. Mal asunto cuando en la otra cancha ya había una nutrida representación del rival. Y los que quedaban por llegar.
Con el tiempo justo para empezar llega JB, y un minuto más tarde Xan, Dani y Marco. Óscar se marca un Rubén y baja las escaleras con el partido ya empezado. Salimos fríos, descolocados, sin tocar balón y sin intensidad. La chosca es antológica. Ya no es sólo que no estemos en el partido, es que su porcentaje de tiro es espectacular: yo diría que no fallaron un solo tiro en los primeros diez minutos. La jugada que resume la primera parte es la de un contraataque de dos contra uno que Dani intenta parar cojeando. Pundonor e impotencia, mala combinación. 41-13 al descanso.
Doble consigna para la reanudación: disfrutar en la pista y evitar pasar a los anales de la historia de las palizas. Algo fuimos consiguiendo. Por fin les vemos fallar algún tiro. Por fin nos entra algún triple. Caki y Pablo mantienen el tipo en ataque con sus penetraciones. Óscar empieza a apuntalar la pintura. Xan anota, lo cual fue claramente la clave de la derrota. Incluso paramos algún que otro contraataque.
Difícil ver cosas positivas: me quedo con que ganamos la segunda parte y con que la estadística de tapones es nuestra, que siempre sienta bien. Mucho habrá que bregar para resarcirnos en la segunda vuelta. Pero bueno, con la vuelta de Rubén todo es posible.
Con el tiempo justo para empezar llega JB, y un minuto más tarde Xan, Dani y Marco. Óscar se marca un Rubén y baja las escaleras con el partido ya empezado. Salimos fríos, descolocados, sin tocar balón y sin intensidad. La chosca es antológica. Ya no es sólo que no estemos en el partido, es que su porcentaje de tiro es espectacular: yo diría que no fallaron un solo tiro en los primeros diez minutos. La jugada que resume la primera parte es la de un contraataque de dos contra uno que Dani intenta parar cojeando. Pundonor e impotencia, mala combinación. 41-13 al descanso.
Doble consigna para la reanudación: disfrutar en la pista y evitar pasar a los anales de la historia de las palizas. Algo fuimos consiguiendo. Por fin les vemos fallar algún tiro. Por fin nos entra algún triple. Caki y Pablo mantienen el tipo en ataque con sus penetraciones. Óscar empieza a apuntalar la pintura. Xan anota, lo cual fue claramente la clave de la derrota. Incluso paramos algún que otro contraataque.
Difícil ver cosas positivas: me quedo con que ganamos la segunda parte y con que la estadística de tapones es nuestra, que siempre sienta bien. Mucho habrá que bregar para resarcirnos en la segunda vuelta. Pero bueno, con la vuelta de Rubén todo es posible.
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