lunes, 8 de mayo de 2017

Amenaza 33 - Marrajos 50

Amenaza, negociando
Sábado por la tarde en Balaídos. Mala hora para nosotros. Durante buena parte del jueves, la idea era llamar para avisar de que no podíamos ir porque no juntábamos ni cinco Pero al final, tirando de pundonor, se establecieron duras negociaciones, y nos plantificamos allí siete fantasmas: Caki, Marco, Camilo, Coki, Óscar, Javi y un servidor. Los de enfrente tampoco andaban muy sobrados: 6 escualos. Se preveía un encuentro equilibrado.

Cierto es que a estas alturas de la liga ya ninguno se jugaba nada, pero nosotros llegamos con ganas. Íbamos a por la tercera plaza, a por el derecho de disputar la segunda y a quitarnos la espina de no haberles podido ganar ni un solo partido en todo el año. Y lo que nos llevamos, hablando mal y pronto, fue un carallo como un brazo.

Y eso que no empezamos nada mal: 6-0 en los primeros minutos, en los que ellos salieron bastante despistados. No tardó demasiado en equilibrarse el tema (11-9), básicamente por los tiros de Nacho. Estábamos defendiendo bien, cerrando el rebote con ganas, saliendo a los tiros. Incluso robamos un balón después de una presión a toda cancha, algo inédito en Amenaza.

En ataque no estábamos tan finos: nos costaba buscar las ventajas en la defensa individual y los espacios en la defensa en zona. Los puntos vinieron más por acciones individuales aisladas y por algún rebote ofensivo que nos dió segundas oportunidades. Y llegamos al descanso 23-17. No era una gran renta, pero no pintaba del todo mal.

Gráfico de la segunda parte
Y me dan muchas tentaciones de no escribir sobre la segunda parte, porque no me da la impresión de haber jugado, pero supongo que sería mal perder. Y es que nos borramos completamente: ataques totalmente estáticos, tiros cómodos fallados (a veces más de uno por ataque), penetraciones contra un muro, defensa floja de su perímetro, falta de concentración. Vamos, que no era el día. Para hurgar en la herida, Óscar se va por cinco faltas y el puntito de fuelle de más que podríamos haber tenido se desvanece.

Parcial de 10-33 en la segunda parte. Demoledor. Y tiene cierta ironía: el año pasado, cuando quedaron campeones con autoridad no pudieron ganarnos un partido y este año, que estuvimos los dos renqueando, no fuimos capaces nosotros. Habrá que zurrarles más fuerte los jueves.

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